Elegir entre envase retornable y no retornable es una decisión habitual en hostelería que afecta al coste, la logística y la sostenibilidad de tu bar. Te explicamos las diferencias para que aciertes según tu tipo de local.
Qué es el envase retornable
El casco retornable (botella o barril) se devuelve al distribuidor, se lava y se reutiliza muchas veces. Es el sistema clásico de la hostelería española: pagas una fianza por el casco que recuperas al devolverlo.
Qué es el envase no retornable
El envase de un solo uso (botellín, lata o barril desechable) no se devuelve: se recicla. Es más cómodo en logística, pero genera más residuo por unidad y no recupera fianza.
Ventajas de cada uno
Retornable
- Más económico por consumo en locales de alta rotación.
- Más sostenible: menos residuo al reutilizarse el casco.
- Ideal para barril y botella de bar con reparto regular.
No retornable
- Sin gestión de cascos ni almacenamiento de vacíos.
- Práctico para eventos, terrazas de temporada o baja rotación.
- Cómodo para latas y botellines de venta directa.
¿Cuál te conviene?
Como norma general: si tienes rotación alta y reparto regular, el retornable sale más rentable y sostenible. Si tu consumo es irregular o estacional, el no retornable te evita gestionar vacíos. Muchos locales combinan ambos: retornable para lo que más se vende y no retornable para referencias puntuales.
Te ayudamos a calcular qué formato encaja con tu volumen y tu espacio de almacén. Consúltanos y lo vemos juntos.
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